1. Activa la verificación en dos pasos
Esta es la manera más eficaz de evitar que alguien tome el control de tu cuenta. Con la verificación en dos pasos, tendrás que ingresar un PIN de seis dígitos cada vez que registres tu número de teléfono en un dispositivo nuevo. Incluso si alguien obtiene tu SIM o código de verificación, no podrá acceder a tu cuenta sin el PIN.
Configúrala en Ajustes → Cuenta → Verificación en dos pasos.
2. Controla quién tiene acceso
Otorga acceso a la cuenta solo a las personas que lo necesiten. Revisa tus dispositivos vinculados con regularidad y elimina aquellos que no reconozcas. Cuando alguien se va de tu equipo, actualiza tu PIN de inmediato.
Si varias personas administran las conversaciones con los clientes, considera usar Meta Business Suite para compartir la bandeja de entrada de WhatsApp con tu equipo. Esto te permite asignar roles y permisos sin compartir tus credenciales de inicio de sesión o número de teléfono.
3. Mantén la app actualizada
Cada actualización incluye correcciones de seguridad. Activa las actualizaciones automáticas para que siempre uses la versión más reciente de WhatsApp Business y el sistema operativo de tu dispositivo.
4. Sigue las prácticas recomendadas para los mensajes
La seguridad también implica respetar a las personas que te envían mensajes. Comunícate solo con los clientes que se hayan suscrito, respeta las solicitudes de exclusión y asegúrate de que cada mensaje aporte valor. Estas prácticas protegen tu cuenta contra los reportes o las restricciones.
5. Protege tu cuenta
Si crees que tu cuenta está comprometida, vuelve a verificar tu número de teléfono para cerrar la sesión de cualquier usuario no autorizado, restablecer tu PIN y eliminar los dispositivos vinculados que no reconozcas. Si alguien se hace pasar por tu empresa, repórtalo directamente en la app.

